"La verdad ante todo", "Hiéreme con la verdad mejor que complacerme con la mentira", "La verdad duele", etc... Todas estas son frases que utilizamos en nuestro diario vivir, ahora que tan real es nuestra convicción a querer escucharlas.
Todos hablamos de que preferimos la honestidad, y que las cosas las digan de frente para que no hablen de lado o por detrás de uno, ahora bien, realmente soportaríamos vivir en un mundo donde siempre nos digan la total verdad?.
Lamentablemente vivimos en una sociedad en la cual no es posible decir ni escuchar total honestidad, ya que como seres humanos que somos, no todos los días estamos capacitados emocionalmente para soportar tal abuso de la honestidad, ya que como dice el dicho: "La verdad duele". Podemos llenar una libreta con las situaciones de nuestras vidas que si pedimos opinión a nuestros seres queridos, amigos, que nos den sus opiniones sobre ellas, no estaríamos a gusto.
Por otra parte, cuantas personas están dispuestas a siempre decirte la verdad aunque te duela...conociéndote, o sabiendo lo emocionalmente destructivo que podría ser el impacto de tus palabras en un momento determinado? Créame son pocas, la mayor parte de la sociedad prefiere vivir una vida libre de sin sabores, sin dolor, y sin angustias, ahora tengo una sola cosa que decirles... Quien dijo que eso es vida?, parte de de la vida se trata de experimentar emociones sean de gustos o disgustos, y es mejor rodearse de personas objetivas que nos protejan de las angustias de la vida que vivir rodeados de extraños que solo te pinte un cuento de hadas, ya que la vida no es un cuento de hadas, así que los dejo con esta pregunta...
De quien quieres estar rodeado, de personas que te digan la verdad aunque duela, o de extraños que simplemente te decoren una mentira llamada vida?
Por eso, si quieres la verdad, estarás dispuesto a experimentar lo que viene de la otra "cara de la moneda"?
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